Acompaño a adolescentes y adultos en su proceso de transformación emocional. Un espacio seguro, profesional y humano donde encontrar claridad y calma.
Ir a psicología es importante porque muchas veces cargamos emociones, pensamientos y conductas que nos generan malestar sin saber bien de dónde vienen ni cómo cambiarlas. La terapia te ofrece un espacio seguro para entenderte mejor, explorar el origen de lo que te pasa, identificar patrones que afectan tus relaciones con los demás y desarrollar herramientas reales para afrontarlo.
Y la ciencia lo respalda: investigaciones han demostrado que la calidad de vida mejora de forma sostenida a lo largo del proceso terapéutico, y que esa mejora se mantiene incluso meses después de haber finalizado el tratamiento (Kashdan & Breen, 2008). Estudios comparativos muestran que quienes asisten a terapia presentan resultados significativamente mejores en su bienestar que quienes no lo hacen (Lambert & Ogles, 2004), y la evidencia indica que los beneficios no solo perduran, sino que en muchos casos continúan desarrollándose una vez terminado el proceso (Hollon, Stewart & Strunk, 2006).
No se trata de estar "muy mal" para pedir ayuda, sino de elegir trabajar en ti para vivir de una manera más plena y consciente.
Iniciar un proceso terapéutico es una decisión valiente, y es normal preguntarse qué va a cambiar realmente. Esto es lo que puedes ir construyendo en el camino:
Hay discusiones que se repiten una y otra vez, con las mismas personas y de las mismas formas. En terapia puedes aprender a comunicar lo que necesitas sin explotar ni callarte, y a salir de esos ciclos que tanto agotan.
Las emociones no son el problema — en terapia aprendes a reconocerlas, entender qué te están diciendo y encontrar formas de transitarlas sin que te desborden ni tengas que evitarlas. El resultado es una relación más amable con tu mundo interno.
A veces sientes que "siempre te pasa lo mismo" sin saber por qué. En terapia puedes indagar de dónde vienen esos patrones y qué los mantiene vivos hoy.
Muchas personas llegan a terapia sintiendo que viven en piloto automático o para cumplir expectativas de otros. Aquí puedes explorar qué es lo que genuinamente quieres y empezar a tomar decisiones más coherentes.
No se trata de consejos genéricos. En terapia construyes un conocimiento real de ti mismo: qué te recarga, qué te agota, cómo poner límites sin sentirte culpable. Un autocuidado que realmente se sostiene porque es tuyo.
Cuando vas soltando cargas, algo interesante pasa: empiezas a estar más presente. Los momentos ordinarios empiezan a tener más valor. La vida cotidiana se vuelve más liviana.
El proceso terapéutico no promete una vida sin dificultades, pero sí una versión de ti que se conoce mejor, que se trata con más compasión y que tiene más recursos para enfrentar lo que venga.
Un proceso terapéutico basado en la evidencia sigue una estructura clara pero flexible, diseñada para adaptarse a tu ritmo y a tus necesidades. No es un camino rígido — es una guía que nos permite avanzar con dirección y propósito.
Desde la evaluación inicial, donde exploramos tu historia y motivo de consulta, hasta el cierre y consolidación, donde integras tus aprendizajes y ganas autonomía, cada etapa está respaldada por la investigación y ajustada a lo que funciona en la práctica clínica real.
El vínculo de confianza que construimos juntos durante todo el proceso es el motor que hace posible el cambio. El proceso es flexible y colaborativo — no siempre lineal.
Siempre quise cambiar el mundo para hacerlo mejor. De niña me marcó profundamente una frase que repetían los adultos: "deja un mundo mejor del que encontraste". Sin embargo, al crecer me fui frustrando en el intento, porque no era tan sencillo como lo planteaban, y la magnitud del cambio hacía que incluso cuando se lograba algo, el impacto no fuera tan grande como se soñaba.
En algún momento pensé que podría lograrlo a través del derecho, por eso comencé por ahí. Pero la vida me llevó a la psicología, un camino que no pude haber elegido mejor. Luego de ocho años de experiencia entendí que el mundo sí se puede cambiar, y que eso sucede cuando tocas vidas y mejoras la calidad de ellas, una a una.
Claramente, ese cambio no ocurre solo: ocurre en compañía, junto a mis pacientes, que son los verdaderos expertos en sus propias vidas. Lo que intento transmitirle a cada persona que pasa por mi consulta es que el mundo sí cambia, y que ese cambio empieza cuando aumentamos la calidad de vida del otro.
Psicóloga bilingüe y magíster en Psicología Clínica y de la Salud de la Universidad de los Andes con estudios complementarios en Derecho. Con conocimientos en Terapias Contextuales (Tercera Generación) y Terapia Cognitivo Conductual (CBT). Experiencia en investigación cualitativa y cuantitativa, y atención psicológica individual y grupal de adolescentes y adultos.
Formación:
Maestría en Psicología Clínica y de la Salud — Universidad de los Andes, 2021
Psicóloga — Universidad de los Andes, 2019
Opción en Derecho y Estado — Universidad de los Andes, 2019
Terapeuta DBT — DBT Latinoamérica, 2022
Entrenamiento DBT para adolescentes — DBT Latinoamérica, 2021
Investigación en terapias de tercera generación — Universidad de los Andes, 2020
No todas las terapias son iguales. Trabajo desde enfoques con décadas de investigación científica — porque creo que mereces un tratamiento que funciona.
Las terapias de tercera generación representan la evolución más reciente de la psicología clínica. Mientras las primeras generaciones se enfocaban en controlar o eliminar pensamientos y emociones difíciles, la tercera generación cambia la pregunta: en vez de "¿cómo elimino esto?", pregunta "¿cómo puedo vivir bien incluso cuando esto está presente?".
Este cambio de perspectiva tiene implicaciones profundas en cómo se hace la terapia — y en sus resultados.
Aprenderás a relacionarte diferente con tus pensamientos y emociones — no a suprimirlos. El objetivo: vivir una vida guiada por tus valores, no por el miedo. Respaldada por casi 1.000 ensayos clínicos randomizados.
El enfoque con más evidencia en psicología clínica. Trabaja la relación entre tus pensamientos, emociones y conductas — con técnicas concretas y verificables.
Una de las intervenciones más efectivas para la depresión según la evidencia. No esperamos a sentirse bien para actuar — actuamos para sentirnos mejor.
Especialmente efectiva para la regulación emocional intensa. Combina aceptación y cambio para desarrollar habilidades de tolerancia al malestar, atención plena y relaciones interpersonales.
Trabaja el cambio a través del vínculo terapéutico mismo, usando la relación entre terapeuta y consultante como motor de transformación.
Técnicas de atención plena integradas en el proceso terapéutico, con base en la neurociencia del sistema nervioso y la regulación emocional.
Muchas personas no saben qué esperar. Aquí está la respuesta honesta, sin romantizar ni asustar.
No es un interrogatorio. Hablamos de lo que te trajo aquí, de tu contexto, de lo que quieres. Yo escucho más de lo que hablo. Al final tienes una idea clara de si somos buen equipo y de cómo podemos trabajar juntos.
Construimos un mapa juntos: qué queremos lograr, en cuánto tiempo, con qué herramientas. No es rígido — se ajusta con el proceso. Pero hay dirección. La terapia sin objetivos claros puede durar para siempre sin avanzar.
50 minutos por sesión, generalmente semanal o quincenal. Aprenderás técnicas concretas que usarás entre sesiones. La mayor parte del trabajo ocurre fuera del consultorio — en tu vida real.
Sí. La evidencia científica muestra que la terapia online es tan efectiva como la presencial para la mayoría de condiciones. Lo que necesitas: un espacio privado, conexión estable, y disposición para trabajar.
Depende de qué buscas. Algunos procesos toman 8-12 sesiones. Otros son más largos. Lo definimos juntos con honestidad — nunca te voy a retener en terapia más tiempo del necesario.
La relación terapéutica es uno de los predictores más fuertes del éxito en terapia. Si después de 2-3 sesiones sientes que no conectamos, te lo digo yo primero — y si necesitas otro profesional, te ayudo a encontrarlo.
El acompañamiento terapéutico puede darse de la forma que mejor se adapte a tu vida.
Si prefieres el encuentro cara a cara, las sesiones presenciales ofrecen ese espacio íntimo y cercano para trabajar juntos.
Las sesiones virtuales te permiten iniciar o continuar tu proceso desde donde estés, con la misma calidad y confidencialidad.
Si te interesa aprender y crecer en compañía de otros, los talleres de bienestar emocional son espacios grupales donde el trabajo personal se potencia con la experiencia compartida.
Mi trabajo terapéutico está centrado en las problemáticas que vives, no en etiquetas o diagnósticos, porque ante todo eres una persona, no una categoría.
Autoconcepto, autopercepción y la relación que tienes contigo mismo/a.
Dificultades en el relacionamiento social, de pareja o familiar.
La forma en que percibes y manejas tus emociones, cuando te desbordan o las evitas.
Preocupación constante por el futuro, quedarte anclado en el pasado, o pensamientos difíciles.
Sensación de desconexión, apatía, falta de energía o sentido en el día a día.
Ansiedad que controla tu vida, ataques de pánico, miedo intenso e incontrolable.
Conoce más sobre el tratamiento especializado para la ansiedad.
Leer más →Acompañamiento para la depresión clínica y tristeza persistente.
Leer más →Si algo de esto resuena contigo, este puede ser tu espacio.
La terapia no es solo para momentos de crisis, es para cualquier persona que quiera vivir de manera más plena y consciente. Lo único verdaderamente necesario para iniciar es la disposición de trabajar en ti mismo — no hace falta tener todo claro, solo las ganas de explorar y ser honesto contigo mismo.
Escoge el horario que mejor te funcione a través de nuestro sistema de citas online
Nos conocemos, conversamos sobre tus necesidades y definimos un plan de trabajo juntos
Sesiones regulares donde trabajamos con herramientas y técnicas personalizadas para ti
Comienzas a ver cambios reales en tu bienestar emocional y tu calidad de vida
Sería ideal que me comentaras tu experiencia. Tu feedback me ayuda a mejorar constantemente.
Artículos escritos desde la práctica clínica real, para que entiendas lo que te pasa y sepas cuándo pedir ayuda.
La ansiedad no es tu enemiga. Es una respuesta de protección que, a veces, se sale de control. Aprende a distinguir la ansiedad normal del trastorno de ansiedad.
Sentirse triste no es lo mismo que tener depresión. Conoce los criterios clínicos, los síntomas de alerta y por qué es importante no ignorar ninguno de los dos.
La Terapia de Aceptación y Compromiso no busca eliminar el dolor. Busca que dejes de pelear con él para que puedas vivir la vida que importa. Una mirada a las terapias de tercera generación.
No necesitas estar en crisis para buscar ayuda profesional. Si sientes que algo te inquieta, te genera malestar constante, o simplemente quieres conocerte mejor, la terapia puede ser un gran recurso. A veces solo necesitamos un espacio seguro donde hablar.
Cada sesión dura aproximadamente 50 minutos. La frecuencia la definimos juntos según tus necesidades, generalmente semanal o quincenal.
Sí. Múltiples estudios demuestran que la terapia online es tan efectiva como la presencial. Lo importante es que te sientas cómodo/a y en un espacio privado donde puedas hablar con tranquilidad.
Transferencia bancaria, Nequi, Daviplata y efectivo (para sesiones presenciales). El pago se realiza antes de cada sesión.
Cada proceso es único. Algunas personas encuentran alivio en pocas sesiones, mientras que otros prefieren un acompañamiento más prolongado. Lo evaluamos juntos y siempre respetamos tu ritmo.
Sí, puedes cancelar o reagendar con al menos 24 horas de anticipación sin costo alguno. Las cancelaciones con menos de 24 horas se cobran al 50%.
Tu bienestar empieza con una decisión. Da el primer paso hacia tu transformación.